martes, junio 26, 2007

La playa de nuevo

Se ansían estos soles primeros, esta claridad del aire, estos cielos tan limpios, esta playa breve a la que volvemos todos los veranos, el rumor que le rasga el vientre a la marea, las olas viniendo y yéndose como los días, terminando en espuma como ellos. Se ansía, en fin, sentirse vivo a la vez que el mundo se baña en luz. Pero entre todo cuanto deseo se repita de nuevo al llegar este tiempo, no hubiera imaginado que quizás lo más añorado me pareciera acomodar la espalda en la roca pulida que conserva la exacta forma de mi cuerpo, la inclinación justa desde la que hace ya años puedo ver por encima de los libros que allí leo los múltiples azules.

3 comentarios:

Portorosa dijo...

No me extraña. Qué bien.

Un abrazo.

raquel dijo...

Hermoso, ¡qué bonito!

Diarios de Rayuela dijo...

Hay un rinconcito de playa aquí en mi ciudad, no muy concurrido porque apenas si tiene arena, donde aún es posible leer bajo el sol, frente al mar y casi en silencio.
Un abrazo