viernes, enero 11, 2008

Sondaleza

La fina sonda mojada silbó
como seda restregada
al correr entre los dedos del hombre.

Joseph Conrad (El cabo de la cuerda)

Comenzar a escribir
con la sola intuición
de que algo se agazapa
detrás de las palabras que se trenzan
es como acercarse a un puerto
en la noche y ciego,
sin más ayuda
que una sonda que insistente
mide las aguas menguantes.


(Mucho tiene que ver en esta conradiana Jorge Ordaz. Para él.)

7 comentarios:

Sir John More dijo...

Sí, la noche insondable y las palabras para sondearla... Nosotros. Gracias, amigo, por estas tuyas tan quedas y hermosas, y por el conocimiento.

Alexandrós dijo...

Muy hermoso

Diarios de Rayuela dijo...

La historia del viejo capitán Whalley inspiró estos versos.
Un abrazo a ambos.

Jorge Ordaz dijo...

Gracias, amigo, por este regalo de poema.

Diarios de Rayuela dijo...

Ojalá te haya gustado, Jorge.
Un abrazo.

Jorge Ordaz dijo...

Por supuesto que me gusta. Si algún día me decido a publicar mis conradianas, pienso que este poema sería un magnífico encabezamiento.

Diarios de Rayuela dijo...

Sería una alegría que tus conradianas se publicasen y otra que mi poema las acompañara.
Un abrazo.