miércoles, septiembre 12, 2007

Aprendices de brujo

Quedó dicho ya cómo son las pleamares de septiembre. Y que por estas tierras las llamamos mareonas. Se hincha tanto el océano que desborda muelles, que se alza por encima de los rompeolas, que se arrastra por el paseo marítimo. Era una metáfora de agua. Los recursos hídricos se quedan cortos cuando de dar riego se trata. Pero siempre socorren a los que escriben. El caso es que se recomendaba entonces que para prevenir lo que se venía encima era menester llevarse la toalla lejos de la orilla. Viendo la prensa estos últimos días, más vale, me temo, esconderla en casa. Y uno con ella. Debajo. Resulta, y que alguien me corrija si no era así, que en julio y agosto, los problemas de este país eran las víctimas del tráfico, la subida de tipos de interés, la violencia de algunas malas bestias sobre sus cónyuges y la llegada o naufragio de cayucos. Los titulares de los periódicos no se preocupaban de más cosas. Suficientes eran y de importancia real cada una en su ámbito. Y hete aquí que de repente, con la fuerza ya aludida de una mareona, y arrastrando toda la porquería imaginable de un oleaje revuelto, reaparecen en los medios los hombres públicos que andaban de vacaciones. Y lo hacen descansados y con el ánimo de abrirnos los ojos sobre los verdaderos males que asolan el suelo patrio. Que no eran los que pensábamos en el verano, sino que son tales como la urgente necesidad de independizar a las naciones oprimidas del estado español, lo feble o sólido que está el liderazgo de la derecha española, el supuesto adoctrinamiento ideológico que entraña la educación para la ciudadanía y los dimes y diretes que llenan de pelusilla el ombligo de las distintas formaciones políticas. Esos son ahora los titulares. De lo que pudiéramos concluir que una buena parte de los problemas sobre los que gravita la información diaria de los medios de comunicación se fecundan in vitro. Y debería ponernos en alerta esta génesis, porque el laboratorio está en manos de auténticos aprendices de brujo.

14 comentarios:

ismael rozalén dijo...

Amén -y este amén lo dice alguien que lleva trabajando en los medios de comunicación 17 años-. Un fuerte abrazo.

Diarios de Rayuela dijo...

Gracias, Ismael.
¿Ya seco?
Un abrazo.

amart dijo...

Cada vez es mayor el esfuerzo para zafarse de tanto manipulador. Ismael dice que lleva trabajando 17 años en los medios de comunicación (adivino algunos sufrimientos). Yo espero jubilarme a los 95, y hasta entonces, ir a trabajar al estudio. Yo solo (bueno, y mis fantasmas). Estoy harto de casi todo lo demás. Un abrazo, DR.

Francisco Ortiz dijo...

Memoria endeble,intenciones vanas. Un saludo.

Luna dijo...

Tienes razón, nos espera un duro invierno y gran parte de culpa la tienen los medios de comunicación
-lo siento rozalen- pues creo que más de la mitad de las noticias que nos ofrecen, se las podrían ahorrar y no dar publicidad a quien no se debería, quizá con el silencio, nos iría mucho mejor.

amart, que amor al trabajo...me jubilaría mañana mismo y viviría de forma diferente.

Saludos

raquel dijo...

Buenísima la crítica y como siempre, cómo lo cuentas.

Portorosa dijo...

Es que nuestra prensa es política. Y con eso quiero decir que un porcentaje asombroso de noticias está constituido por los dimes y diretes de los políticos, por el juego político. Ojo, no por los temas de los que se ocupa (o debería ocupar) la política, sino por la política, que no es instrumento sino fin en sí misma, parece.

Un abrazo.

Diarios de Rayuela dijo...

Portorosa lo ha descrito en su comentario con acertada precisión.
Y es que cada vez se entiende más por política no la visión ideológica de cómo gestionar la cosa pública, sino el ruido político, ese runrún de sillas que se mueven, piedras que se lanzan, engarces imposibles, conveniencias contra natura...
Lo cierto es que el comentario surgió al hilo de una conversación mantenida con un amigo mientras tomábamos un café. Y del asombro que nos producía la cantidad de insensateces con que se ganan las portadas algunos políticos. La Diada creo que fue un ejemplo palmario.
En cualquier ámbito de la vida, cada vez más se valora algo tan sencillo como el sentido común.
Por desgracia, cuando uno lee algunas cosas, escucha ciertas declaraciones o comprueba cómo se intentan resolver algunos problemas, echa en falta sobre todo eso: UN POCO DE SENTIDO COMÚN.
Un abrazo a todos.

rythmduel dijo...

Puntualizo a mi amigo Porto: prensa política, deportiva y basura conforman la penosa triada de la actualidad.

Tu artículo es lúcido y está muy bien escrito, como es habitual en ti.

Un abrazo.

ismael rozalén dijo...

Ya seco, ya seco. Gracias. Llegué a pensar que se trataba de una cámara oculta.
Déjame decir un par de cosas: primera, el sentido común es de las cosas menos comunes que existen y, segunda, el día que deje de dedicarme al periodismo -que todo llegará- haré todo lo posible para no ver telediarios ni escuchar informativos ni leer los periódicos. Está todo tan contaminado, el camino que sigue una noticia hasta que llega al receptor es tan torcido, hay tanto inútil, tanto necio bienintencionado, tanto listo malintencionado que, al final, todo es mentira. Disculpad que sea tan tajante, pero es que me habéis tocado la herida, una herida enorme que me sangra a diario. Y lo voy a dejar aquí porque si empiezo no paro. Algún día, algún día. Un fuerte abrazo.

Diarios de Rayuela dijo...

Puede que sea cierto eso que dices, Sebas. Que andemos enguadañados por los jinetes del apocalipsis mediático.

Querido Ismael, al día siguiente de tu entrada sobre Ikea recibí su nuevo catálogo. Y allí estaba la advertencia sobre los precios. Esa manera peculiar de hacerse los suecos sobre el nombre de lo que ocupa la península y no es Potugal.

Un abrazo a ambos.

Portorosa dijo...

Bueno, me refería a la prensa "seria" (aunque no lo sea).

Aprovecho para hablar de lo de IKEA, ya que en el blog de Ismael no puedo: creo que no hay que ser tan mal pensado, que con eso simplemente están excluyendo a Canarias (no sé si en Baleares hay IKEA), donde los precios varían.

Un abrazo.

ismael rozalén dijo...

Amigo portorosa, ¿y no sería más lógico decir precios válidos en españa excepto en canarias y baleares? -si es que en baleares hay ikea, que yo tampoco lo sé-. Estoy convencido de que es una frase estudiada, calculada al milímetro. Como atinadamente dice nuestro anfitrión, se han hecho los suecos. Un abrazo para todos.

Portorosa dijo...

Puede ser. Desde luego, es más larga como dices tú que como lo dicen ellos :)
Pero puede ser.

Un abrazo.