miércoles, septiembre 12, 2007

Furber de nuevo

Ya se contó aquí la historia de Stephane Furber. Me gustaría hoy añadir otro de sus poemas y dedicárselo a David González, quien también anduvo alguna vez por los infiernos.


Los oficios del domingo

Los domingos acompaño a Daphne hasta la iglesia.
El reverendo Moosley
le da la bienvenida en la puerta a los feligreses.
Conoce a cada uno por su nombre.
Lo veo todo en la distancia;
apoyado en la furgoneta
mientras enciendo un cigarrillo.
Cuando no queda nadie afuera,
Moosley sonríe y me saluda con su mano izquierda.
En la derecha aprieta la Biblia.
Quizás a Daphne le gustaría
que algún día entráramos juntos.
Pero prefiero oír la música del órgano mientras fumo.
Me hace recordar mi otra vida.
De qué me valdría la fe a estas alturas,
cuando me he escapado ya una vez de los infiernos.



Stephane Furber, Daphne.
Editorial Mondantordi, Argentina, 2007.
Traducción de Mariana Lotti.

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5 Comments:

Blogger Sir John More said...

Clarito como el aire de la mañana y contundente como una tormenta definitiva. Gracias por el detalle.

9/12/2007 8:36 p.m.  
Blogger Portorosa said...

Pues después de estas muestras, habrá que conseguir ese libro.

Un saludo.

9/13/2007 11:53 a.m.  
Blogger Diarios de Rayuela said...

Sé que conseguir el libro no es tarea fácil.
Así que mientras la Sociedad de Autores no me interponga una demanda, iré publicándolo poco a poco.
Un abrazo.

9/13/2007 2:30 p.m.  
Anonymous paupablo said...

Pues muchísimas gracias por ir publicándolos, porque son geniales.

Un saludo.

9/13/2007 9:30 p.m.  
Blogger Diarios de Rayuela said...

Gracias, Pau. Por la visita y por el comentario. Traeré algún poema más de Furber a estos Diarios en el futuro.
Un abrazo.

9/14/2007 12:06 p.m.  

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