martes, junio 12, 2012

De ciertos entusiasmos

En un reciente libro de aforismos de Pessoa, antologados por García Martín, se puede leer que “el entusiasmo es una grosería”.  Y no hay duda del aserto, al menos cuando uno ve a su presidente aforofado en un estadio de fútbol  horas después de declararnos en ruina asistida.

4 comentarios:

FPC dijo...

A veces pienso que lo peor de todo (y mira que hay cosas malas) es que no tienen pudor: no les importa mentir, robar, o lo que sea. Ni ofrecer excusas débiles, amañadas o directamente mentirosas otra vez. No. Lo peor es que en cuanto se relajan, son ellos mismos: les importa un rábano

koolauleproso dijo...

Sigo meditando sobre si nos merecemos semejante colección de botararates dirigiendo este país. Finalmente me dejo hundir en la melancolía...
Al fin y al cabo, están ahí merced a nuestros votos...

Aquí me quedaré... dijo...

No entiendo como están en la Moncloa si nadie les ha votado.

Montar de nuevo todo lo que van a destrozar va a ser difícil.

Una pena

Aquí me quedaré... dijo...

Nunca me gustó la derecha. Me asusta.

Cuando oí decir al señor de la foto ¡Viva El vino! sin decir marca ni lugar de procedencia del líquido elemento, supe con certeza que mi miedo no era infundado...

Con lo que están haciendo y lo que harán, me parece que se colocan con San Simón.

Bueno días