miércoles, mayo 21, 2008

Chambi

Hemos vuelto al Antiguo Instituto Jovellanos a ver una nueva exposición fotográfica. La última había sido la de Inge Morath. Ahora es la de Martín Chambi. Aquella transcurría por los márgenes del Danubio. Apaciblemente. Sin contrastes bruscos. Ni en las tonalidades, ni en la vida retratada. La de Chambi es en cambio una obra de negros intensos, de rostros esculpidos, de construcciones sólidas y antiguas y, ocasionalmente, de tules níveos en las bodas de los blancos. Fotógrafo peruano nacido a finales del XIX, profesionamente tuvo como dedicaciones el trabajo por encargo de las celebraciones y retratos grupales de las familias burguesas cuzqueñas, y las imágenes que como reportero tomaba para la prensa. Sin embargo, su obra más personal fue la dignificación indígena, fotografiando sus tipos, sus fiestas, su marginación y su portentosa arquitectura.
Uno tenía en la memoria sin saberlo una foto de Chambi. Eso sí, muy en el fondo y con la pátina de niebla que sobre todo echa el tiempo, con el esfumato que le pone a los contornos. Una foto clásica del Machu Picchu. Fue tomada en los años veinte. Él fue el primero en llegar con su cámara hasta la ciudad olvidada y recién descubierta. El primero que la fotografió desde dentro y en la distancia. En esa foto que yo conocía sin saber de quién era, la ciudad inca reposa en el cuenco de una mano hercúlea. En la mano de un antiguo dios al que se supuso enterrado cuatrocientos años atrás. Chambi dio noticia de su su pulso firme. Sostenía aún el mundo de sus antepasados.

2 comentarios:

pau dijo...

Debe ser impresionante encontrarse con un paisaje de tal magnitud sabiéndolo escondido durante tantos siglos.

Diarios de Rayuela dijo...

Saberse además, querido Pau, eslabón de esa cultura milenaria, y hacer de la fotografía no la imagen de un viaje cómodo, sino el testimonio de una aventura.
Un abrazo y gracias por tus visitas y comentarios.