miércoles, septiembre 17, 2008

If I was Stephane Furber


Si yo fuera Stephane Furber
habría llegado medio abrasado del infierno,
humeando bajo la tormenta
como los restos de un rastrojo,
pero sin más dolor que el cáncer
de haber perdido la vida
como una última cerilla en medio de la nieve.

Si yo fuera Stephane Furber
y ella sonriera como Daphne
y me amara como ella lo hace,
despacio y sin pasión,
con la ternura que inspiran
los perros abandonados,
doy por cierto que no volvería a probar un trago,
que la acompañaría a la iglesia los domingos
y la esperaría a la puerta sin ladrar.

Si yo fuera Stephane Furber
y hubiera muerto casi de viejo,
Jimmy, al que quise como a un hijo,
se habría ocupado de procurarme un buen entierro,
de compartir silencios con su madre
y de poner en orden mis pocas cosas:
una guitarra que apenas nunca me vieron tocar,
la ropa usada que vestí
y unas cuantas hojas manuscritas
con algo parecido a unos poemas.

3 comentarios:

Jin dijo...

siento confesar mi ignorancia, pero no sé quién es Furber...

aún así, tuyo o suyo, este poema me gusta un montón!

Luna dijo...

Le echaba de menos.
La melancolia de la edad seguramente le da ese toque especial que tanto me gusta.

Saludos

Diarios de Rayuela dijo...

Lo de menos, Jin, es quien se esconde detrás de Furber. Lo único importante son sus versos. Eso al menos quisiera uno.

Hay quien sigue estos Dirios, querida Luna, esperando que de vez en cuando vuelva Furber. El resto le trae al pairo. Servidumbres de las heternomias.

Un abrazo a ambas.