lunes, septiembre 01, 2008

Migas

Todos esos momentos que sacudimos como migas son el pan de nuestra vida, esa hogaza que sólo se hornea una vez y que casi nunca nos sacia.

4 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Y nosotros, los que venimos a leerte, somos como esos gorriones que revolotean, atentos a las migas que caen cada vez que le pegas un mordisco al tu bocadillo...

Diarios de Rayuela dijo...

Qué comentario tan agradable, Teresa. Aunque me da que has venido a las migas por esa afición tuya a la buena comida. Qué mejor bocado que un buen pan.
Gracias por la visita (alguna vez me asomado yo también a tu trampolín).

Hache dijo...

Y estar cerca para recoger esas migas .... eso nos hace acercarnos a las personas que las sacudieron. En ocasiones nos encontramos con "migas" muy curiosas y que merece la pena comerse.

Me gustó mucho la comparación.

Diarios de Rayuela dijo...

Gracias Hache. Me temo que vamos a quedar todos perdidos de migas. Como aquellos ancianas desdentadas de antes sobre cuyas ropas de luto siempre había un rastro de pan de pueblo.
Un abrazo.