viernes, febrero 02, 2007

Correo

De los correos de JMP se suele aprovechar hasta el hueso. Hoy me envía esta cita: “El psicólogo social y experto en teoría de juegos Anatol Rapoport, promulgó una vez una lista de reglas sobre cómo escribir un buen comentario crítico sobre el trabajo de un oponente. Primero, dijo, se ha de intentar re-expresar la posición del contrario tan clara, vívida y justamente que el oponente diga: “gracias, me gustaría haberlo expresado así de claro”. Luego, se han de listar todos los puntos de acuerdo (especialmente si no hay asuntos de acuerdo amplio y general) y, tercero, se ha mencionar cualquier cosa que hayamos podido aprender del contrario. Sólo entonces está permitido proferir palabras de rechazo o de crítica. Yo he seguido estos puntos de forma saludable. Si lo consigues, los resultados son gratificantes, el oponente está en disposición de aprender de lo que digas y se muestra atento y con interés.” (Comentado en la crítica del libro The god delusion de R. Dawkins, titulada Off come the gloves por D. Dennet en el número de enero del 2007 de Free Inquiry.)
Y dice finalmente mi amigo, como coda al párrafo que transcribe. “Es fácilmente aplicable y me hace pensar en que un poco menos de apasionamiento, más atención a lo que dicen los demás y un mayor esfuerzo en la argumentación no nos vienen mal a nadie. Igual que un poco más de respeto a las personas, no tanto a lo que dicen o decimos. El mundo mejoraría.” Amén.

6 comentarios:

R. dijo...

Era Ezra Pound... sí, creo que fue Ezra Pound (yo siempre hablando de poesía querido diario - no me alucines, te pido-) quien dijo que el poema es ya una cosa, la cosa misma. Williams (amigo de Pound y próximo también a sus ideas) dice que el lenguaje actua como agente para la metamorfosis en que sensaciones logran convertirse en cosas, en objetos verbales. Esa cosa, ese objeto se entrega al mundo... de la mano al papel y del papel al mundo.

Rayuela, yo creo que los objetos y la mirada de alguna forma se recomponen unos a otros, se reinventan, es decir, la cosa no sería tal sin el impulso de la mirada y la mirada no sería tal sin el objeto al calce para el impulso de la vista.Y lo maravilloso es que nos pertenece, parpadeamos un segundo y sigue ahí... a veces en ese segundo opera en ella la sombra, a veces opera en ella la luz, y en un segundo al parpadeo la misma cosa es ya una cosa diferente, pero nuestra. Como cosa nuestra, como pertenencia, habría entonces que cuidarle y respetarle, sin importar que su textura sea áspera o blanda, ligera o pesada.

El mundo mejoraría, creo yo... basados en un principio simplísimo, el mundo cambia y se transforma pero sigue siendo nuestro... el respeto a él nos garantiza su permanencia, sin olvidar claro, que detrás de un objeto existe un impulso que opera en nosotros y nos transforma también...


qué lindo el correo de tu amigo, tu amigo debe ser un hombre sabio... un hombre que respeta y se respeta también, que aprende encontrando diferencias y similitudes por qué no.

Ahora que... yo pienso que el apasionamiento debe existir en todo momento, tomando apenas un descanso para disponerse a respirarlo todo.

No sé si me expliqué... creo que no, soy terriblemente rebuscada.


Hoy viernes 02 de Febrero, día de la Candelaria en mi país, se tiene por costumbre comer tamales y vestir con ropita nueva al niño Dios, para terminar así con las festividades de Navidad.
(Se supone que quien al partir la rosca de Reyes, encontró oculto un muñequito entre el pan, debe perparar lo tamales este día para ofrecerlos a los amigos).

Vengo a traerte un tamal de durazno. y un atole de arroz.

Ummm, yomi, yomi. ¡Hoy rompemos la dieta seguro!

=)

(sonrisas)

Bello día y excelente fin de semana querio diario.

R.

Portorosa dijo...

Amén.
Aunque es difícil.

Alexandrós dijo...

La condición previa en este país es que el gen de la educación esté activo y me parece que habrá que manipular el ADN para alcanzar ese ideal.
Un abrazo

Joaquín dijo...

La condición natural de las polémicas (etimológicamente, "luchas"), es que sean pasionales. Si no pierden toda su gracia.

Rosa Ribas dijo...

Pero pasión y respeto no tienen por qué ser incompatibles.

Diarios de Rayuela dijo...

Gracias, Rox, por el tamal de durazno y el atole de arroz, pero sobre todo por tu permanente presencia. Efectivamente mi amigo es un sabio -él no lo sabe y yo no se lo digo, para que nunca lo sepa y siga siéndolo-. Por no saber no sabe ni que a veces sus correos forman parte de esta bitácora -que tampoco conoce-.

Portorosa: Sí que lo es, pero todo entusiamo sensato merece un esfuerzo.

Alejandro: Tu comentario sería por sí solo una magnífica entrada de cualquier bitácora, una cita a partir de la que reflexionar sobre el permanente atrincheramiento de cuanto -y cuantos- nos rodean.

Joaquín, aciertas. Rosa, completas adecuadamente el apunte de Joaquín.

Gracias a todos por vuestra visita y por los valiosos comentarios que a través de ella habéis aportado.