jueves, febrero 22, 2007

Leyendo a Stephane Furber







Crossroads


Se trata de elegir,
siempre se trata de elegir
y cada día, cada momento del día,
es un jodido cruce de caminos
donde no hay más señales
que tu intuición,
esa brújula donde las vísceras
imantan el norte.

(Del libro Daphne; Mondantordi, 2003)

7 comentarios:

Portorosa dijo...

Y por cada elección, cuántas renuncias. Es muy duro.

Mabalot dijo...

Sabemos lo que dejamos, pero no sabemos lo que nos espera; vivir es elegir. Elegir siempre. Cuando se dice que la vida es dura nos estaremos refiriendo a esto.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Y luego entonces uno se siente como el ave migrando.

Lo anterior quizá no tenga nada que ver con el poema, pero mira que pensé en eso y lo encontré muy bello...

Las aves poseen en sus cabecitas un granito de cierto material que les permite calibrar su propia brújula interior, de tal suerte que no se pierden (desubican) al cambiar de un hemisferio a otro. Extrañamente migran hacia el norte, donde les aguarda ya una mejor estación, más cálida.

En fin... además quiero apuntar lo siguiente:

Lo que no es tuyo, no empobrece. El quizá, el hubiera, se mueve en esa zona que no reclama dueño. ¿Por qué pensar que se es pobre entonces?


Querido Diario... mis mejores deseos, ya sabes.

=)

D. de Rayuela dijo...

Lo que me atrae de este poema es sobre todo su final. Creo que hay mucha verdad en esos versos últimos en los que se manifiesta que son las vísceras (un montón de impulsos que la razón apenas embrida) las que finalmente eligen por nosotros.
Un abrazo a los tres.

Portorosa dijo...

Anda, pues fíjate que yo he pensado, releyéndolo, que los dos últimos versos no me gustaban mucho.

Un abrazo.

Diarios de R. dijo...

Será, querido Porto, porque, como confiesas en tu último post, eres un hombre reflexivo. En cualquier caso, ¿qué te parece S. Furber?

Portorosa dijo...

Será eso, Diario, que yo de esas encrucijadas no salgo así; a veces las razono y me decido, y otras no salgo...

Pues, por lo que has puesto aqui, me parece alucinante, en serio.

Un abrazo.