domingo, noviembre 23, 2008

Expurgo

El domingo por la tarde me dediqué a la limpieza de papeles. Expurgo de suplementos culturales. Me encontré muchos subrayados. Releí pues. Por ejemplo esta cita de Muñoz Molina: “En una autobiografía un escritor cuenta sus pecados veniales. Para contar los mortales inventa una ficción”. Reflexión que llevada al atrincheramiento poético tan propio de nuestras letras podía darnos por analogía que las cosas menores las cuentan sin recato los poetas de la experiencia; las mayores, sin que nos enteremos, los poetas del silencio; y las manifiestamente canallas, con escabroso lujo de detalles y orgullo torero, algunos beatniks de nuevo cuño.

9 comentarios:

occam dijo...

Pero...es que vuelve una generación beat??

Yo creo que lo canalla, lo verdaderamente canalla, o no se confiesa o, si se hace, es que ya no le queda a uno mucho en el convento

Jack dijo...

En realidad, lo que cuenten unos y otros y otros carece por completo del menor interés. Junto con la literatura erótica, nada hay más reiterativo y aburrido que la literatura pretendidamente canalla. Estoy de acuerdo con Occam. Lo verdaderamente canalla jamás se cuenta. Es más: diría que jamás se sabe. Ni siquiera por parte del propio canalla.

Diarios de Rayuela dijo...

No seré yo quien les enmiende la plana, que razón llevan y bien la exponen.
Un abrazo a ambos.

Luna dijo...

Buenos días:
Me "quejé" de las biografías en algún post anterior.
Seguro que en algunos casos, serían mucho más atrayentes y divertidas.

Saludos

Diarios de Rayuela dijo...

Son más jugosas, sobre todo, cuando no son "auto". Un abraz, Luna.

*cleopatra* dijo...

Se escribe lo que queremos expresar...

Y más de una vez soy canalla también.

Saludos para vos

Diarios de Rayuela dijo...

Pues claro, quién no necesita desnudar de vez en cuando su perfil perdulario.
Un abrazo, C.

Miguel Sanfeliu dijo...

Me llamó la atención el principio del texto porque también yo ando haciendo limpieza de suplementos. Los tenía amontonados. Imposible encontrar nada en ellos. Pero al repasarlos, era inevitable quedarme colgado, leyendo artículos olvidados, reencontrando otros con alegría. Ay, fue un sufrimiento dar el necesario paso de despedirlos en favor del espacio y la salubridad.
Un abrazo.

Diarios de Rayuela dijo...

El expurgo de los suplementos es una tarea difícil. Tantos subrayados. Referencias abreviadas de libros. Entrevistas interesantes. Y sin embargo, ¿cuántas veces volvemos a ellos salvo en los expurgos? Esa pregunta ayuda mucho cuando se procede a la limpieza.
Un abrazo, amigo Miguel.