lunes, marzo 30, 2009

Un poquito de teatro, por favor


El viernes vimos Doce hombres sin piedad, de Reginald Rose, en la vieja versión que para Estudio 1 se montó allá por 1973. La dirigía Gustavo Pérez Puig y estaba interpretada por Jesús Puente, Pedro Osinaga, José Bódalo, Luis Prendes, Manuel Alexandre, Antonio Casal, Sancho Gracia, José María Rodero, Carlos Lemos, Ismael Merlo, Fernando Delgado y Rafael Alonso. Memorables interpretaciones las suyas en un escenario rudimentario, donde, sin embargo, parecía palparse el calor y la humedad crecientes, el humo espeso de los muchos cigarrillos, la tensión. A la vista de lo que con tanto acierto se representó entonces aun a pesar de lo escaso de los medios, cabe preguntarse cómo es posible que nadie se plantee volver a programar en la televisión pública otro espacio teatral como el de aquellos ejemplares Estudio 1. Le vendría bien al teatro, a la televisión y sobre todo a la castigada salud mental de los espectadores.

6 comentarios:

madelen dijo...

Totalmente de acuerdo. Estoy harta de que se diga que la televisión nos da lo que pedimos los televidentes. No es cierto. Simplemente a veces,vemos cosas por puro aburrimiento, porque no hay nada mejor, por no apagar el televisor, cosa que yo cada vez hago más a menudo porque es vergonzoso y seguir mirando me hace sentirme como cómplice.

Lula Fortune dijo...

LA de coas que vi yo, de pequeña y de adolescente. Grandísimos autores de la literatura universal, grandísimos actores, cutrísima puesta en escena, es verdad, pero yo no me fijaba en eso y parte de mi afición a la literatura viene de aquellos Estudio 1. ¿Sería hoy posible? eso ya no lo tengo tan claro.
Besos entre bambalinas.

Luna dijo...

José Bódalo, me daba miedo.
Su voz de chochantre, asustaba. Magnífico actor y maravillosa obra.
El ambiente recargado le da esa sensación de no poder respirar...

Me estás dando una idea.

Diarios de Rayuela dijo...

El tedio no debería volvernos cómplices. Es tanta la inmundicia del medio que uno piensa en ocasiones que no hay remedio posible. Y sin embargo, viendo algunas cosas que tienen formato televisivo y que, aún así, poseen una enorme calidad, se adivina por dónde podrían encauzarse las soluciones.
Gracias por tus visitas y comentarios, Madelen (paisana).

Diarios de Rayuela dijo...

Yo creo que sería posible Lula. Que esas obras tendría éxito y audiencia suficiente como para justificar, a los ojos comerciales de los programadores, su emisión.
En cualquier caso, una televisión pública está obligada a la calidad y al fomento de la cultura. No estaría de más suscribir un manifiesto por la recuperación de un espacio mítico como fue Estudio 1.
Un abrazo, Lula.

Diarios de Rayuela dijo...

Quedo a la espera de esa idea, Luna.
En efecto, el ambiente era opresivo y Bódalo un señor actor.
Un abrazo, querida.