viernes, noviembre 23, 2007

Panero, Juan Luis


Llevan encima los Panero un estigma de desencanto. Una vocación fratricida. Un blanco y negro sombrío. El rigor y los fantasmas de una ciudad interior de provincias en el invierno. Hace sólo tres años se murió Michi, aquel tipo que se decía posmoderno, desordenado y descuidado con todo, excepto con su perro. Vive en el extravío mental Leopoldo María, quien escribía hace apenas un par de semanas a apropósito de Rimbaud, que la locura es la mejor poesía. Y habita en el retiro de Gerona, renunciando a esa memoria familiar despiadada, Juan Luis. Se le entrevista en el último número de EL CULTURAL. Desprende en la foto un aire de recelo dócil. Habla con una lucidez nada afectada. Y resulta muy interesante lo que dice. Extraigo: “Comprendo que el profesor y el crítico y el antólogo necesiten que el poeta esté quietecito en su rincón, pero también creo que el poeta debe sentirse ante todo libre. Cernuda decía que el carácter es el destino, y el mío jamás me ha empujado a buscar la compañía de ninguna secta poética, siempre me ha gustado ir por mi camino, huir de los grupos y la frivolidad. (…) Luis Cernuda, para mí, es el escritor más importante del siglo XX en España. Bueno, el escritor, el crítico literario, la persona... Cernuda, como Camus, como Paz, fue un ejemplo ético increíble, el responsable de que, en los tiempos más oscuros del franquismo, yo lograse evitar la tentación estalinista”. En apariencia son dos apreciaciones, la de las sectas y la de la tentación totalitaria, sin demasiada relación. En apariencia.

7 comentarios:

Nosotras mismas dijo...

Pasaba a saludar.

Un abrazo

Sir John More dijo...

Una y otra vez concluimos lo mismo, amigo mío, una y otra vez el individuo solo bajo un cielo vacío, estrellado. Cualquier relación que el individuo establezca en calidad de otra cosa resulta peligrosa y falsa. Y no se entiende apenas que un cielo a la vez vacío y a la vez lleno de astros permite una vida plena de sorpresas. Gracias por el recordatorio y un abrazo.

FPC dijo...

Un buen recordatorio éste. Aprecio algunos de los poemas de este Panero, del que tengo una antología de Renacimiento, de esas rayadas. El espectáculo de una familia degradada y exhibiendo sus desgracias, como una especie de Gran Hermano avant la lettre me parece, en cambio, deplorable. Y nunca me ha interesado demasiado. Las opiniones metapoéticas de este Panero tampoco mucho, para qué te voy a engañar. La mención a Paz, que no es uno de mis poetas preferidos, como referencia ética inexcusable, me la tomo más como boutade que como idea bien pensada: Paz chaqueteó tanto...
Pero en cambio me gusta que hagas esa reflexión acerca de las actitudes totalitarias: en efecto sólo en apariencia sectas y totalitarismos están lejanos. De ahí Paz, como para otros otro.
Excelente como siempre. Un abrazo.

conde-duque dijo...

Siempre me cayó mal el mayor de los paneros, por su afectadísimo y ridículo personaje en "El desencanto". Después leí sus poemas y algunos me gustaron mucho (otros no tanto). Lo mismo que me gustaba al principio, al final me acabó cansando: ese culturalismo exacerbado, que sólo Borges supo elevar a verdadera poesía.
Veo que con los años ha debido de perder afectación y ganar en sencillez. Pero, como dice fpc, lo de las referencias éticas parece más una pose que otra cosa.
Un abrazo.

Diarios de Rayuela dijo...

Confieso que no sé yo tanto como los comentaristas sobre Juan Luis Panero. Confieso incluso que no sé yo de casi nada tanto como ellos. Y que si colgué este post fue porque recordaba lo mucho que me gustó el libro Antes que llegue la noche. Y porque había en su entrevista de EL CULTURAL opiniones muy aprovechables. Como esa en la que refiere cómo se compartimenta el panorama poético de este país. Y qué difícil es quedarse fuera de las capillas. Por lo inquisitorial que suele resultar ese ambiente.
Tengo ganas también de volver a ver El desencanto. La recuerdo vagamente.
Gracias todos y un abrazo.

Portorosa dijo...

A mí El desencanto me encantó (jo, jo), pero él fue el que menos me interesó de los tres (dentro de una familia alucinante).

No sé cómo decís que en apariencia las sectas y los totalitarismos no tienen relación: ¡pero si son lo mismo exactamente!

Un abrazo.

Diarios de Rayuela dijo...

Sí son lo mismo, Porto, la misma cosa. Quería ser la elegida una forma sutil de expresar eso.
Un abrazo.