Hay pequeños párrafos que son una obra maestra de la claridad y de la razón. Echa una ojeada a estas líneas que te mando. No conozco al autor, era alguien (desconocido para mi) que hablaba del "sindrome posvacacional". Entre otras cosas decía esto: "Cualquier persona razonable sabe que no es nada fácil encontrar paliativos para sobrellevar todas las frustraciones. Y en aceptar este saber sin gesticulaciones consiste, en buena parte, eso que llamamos hacerse adulto. Un adulto sensato es aquel capaz de no lastrar sus frustraciones inevitables con el sobrepeso de lamentos evitables. Trabajar, inevitablemente, cansa, y no hay manera de cumplir siempre alegremente con nuestros deberes, porque no está nada claro que en el trabajo, en la vida familiar o en la escuela seamos los dueños de nuestros estados de ánimo. La primera obligación que tenemos con nosotros mismos es aprender a mirar a las cosas cara a cara sin convertir en pose estética la difusa sospecha de que la vida no nos trata como nos merecemos".
“Una escuela sana no sólo manifiesta su auctoritas sin complejos, sino que educa a sus alumnos en la conciencia de una deuda con respecto a la cultura que los acoge y que solamente se amortiza con esfuerzo, porque la excelencia, a diferencia de la cultura de masas, no se puede adquirir sin el sudor de la frente. Por otra parte, la única manera de garantizar que en una democracia todos los ciudadanos, independientemente de su origen, tengan acceso a los puestos dirigentes, es abriéndolos al talento educado en el esfuerzo. La educación debería invitar a la audacia de superar la vulgaridad, es decir, de ir más allá de lo inmediatamente comprensible de la mano de la auctoritas del maestro, pues una autonomía sin restricciones sólo produce desorientación.”







