martes, marzo 10, 2015

Ladrándole al mar


Aunque cuando Paco Velasco vio la foto y tu título, me escribió diciéndome: "A veces es el agua del mar la que ladra. Recuerda los versos de Luis A. Piñer: "Como el agua del mar que no se cansa nunca, que no sabe a dónde va, perro atado que ladra a los tristes barcos. El agua del mar, que muerde los tristes barcos perdidos entre el viento salado y las ojerosas farolas que los esperan". Se ladrarán entonces mutuamente.

miércoles, febrero 25, 2015

Haiku


           Gavilla oscura
           de ramaje aterido:
           cereal de nieve.
                          
                               JCD

martes, febrero 24, 2015

Leyendo a los clásicos

"A los que se sorprenden de lo que está sucediendo en nuestro país les recomiendo que lean a nuestros clásicos (a Cervantes y a Quevedo, pero también a Fernando de Rojas y al Padre Isla y, por supuesto, a Larra y a Valle-Inclán) y a los que no lo pueden hacer, les remito a la historia de la literatura: mientras que los alemanes daban a luz el romanticismo, los italianos el renacimiento, los franceses la ilustración y los ingleses la tragedia moderna, nosotros, los españoles, hemos aportado al mundo dos géneros literarios característicos: la picaresca y el esperpento. Digo yo que será por algo."

Los clásicos (El País), Julio Llamazares

viernes, febrero 20, 2015

Haiku

























                Lleva la nieve
                al buzón del invierno
                cartas calladas.

                                       JCD

martes, febrero 03, 2015

La lupa y la decepción

Un par de buenos artículos:

Todo arde bajo la lupa

Confiamos en la lupa, la creemos infalible. Exigimos lupa, como una prueba de limpieza en democracia. Y quizás la lupa no siempre es fiable y, sobre todo, no es inocente. La mano que empuña es la que decide hacia dónde dirigirla, con qué aumento, cuánto tiempo. (Seguir leyendo)
Isaac Rosa


La decepción democrática

Todas las decisiones políticas, salvo que uno viva en el delirio de la omnipotencia, sin constricciones ni contrapesos, implican, aunque sea en una pequeña medida, una cierta forma de claudicación. En el mundo real no hay iniciativa sin resistencia, acción sin réplica. Las aspiraciones máximas o los ideales absolutos se rinden o ceden ante la dificultad del asunto y las pretensiones de los otros, con quienes hay que jugar la partida. (Seguir leyendo)
Daniel Innerarity

miércoles, enero 28, 2015

Mirando desde el suelo













Cuando los ojos miran desde el suelo
hasta la hierba más humilde
puede parecer al viento un oleaje;
y hasta mi casa, que no es más
que un átomo de polvo
en los mapas del mundo,
podría albergar a esa altura
el enorme tamaño
de una noche sin sueño.

                                       JCD

lunes, enero 12, 2015

Haiku con coda

                                       A J.G.

Un hombre bueno
muere siempre mucho antes:
se importa poco,
se cuida nada.

                   JCD

domingo, enero 04, 2015

JUAN GARAY CARRERA


JUAN GARAY CARRERA
Gijón, 1951/2015. Fotógrafo.
Así le gustaría que le recordasen, sobre todo como fotógrafo. Lo fue con una dedicación vocacional e ininterrumpida y con un talento acreditado por numerosos premios. Desde que a los once años su tío Eladio le regalara una Kodak de foco fijo y caja de baquelita, no dejó ya nunca de mirar la vida a través de un objetivo.
Estudió Comercio. Trabajó muchos años como gestor de cuentas y comercial para Lagisa. Pero tanto aquellos estudios como aquel trabajo fueron sólo una manera de ganarse el pan, la vida se la ganaba disfrutándola cuanto podía: viajes, cine, fotografía, tabernas, amigos y tabaco; y la vida la peleaba desde la barricada anarquista y sindical de la que nunca desertó.
Tuvo los arrestos de ponerle a su hija el nombre de Libertad en el Registro Civil cuando aún estaban secuestrados en el Congreso los diputados por el alzamiento de Tejero. Tuvo siempre la dignidad suficiente en su puesto laboral para renunciar a cualquier prebenda por la defensa de los derechos de sus compañeros.
Presidió Gesto durante más de treinta años y mal Ayuntamiento sería el que nos gobierna y mala oposición la que se sienta en los bancos municipales, si ni unos ni otros no tuviesen un recuerdo para quien en ese largo periplo al frente de una de las Sociedades Culturales más arraigadas y longevas de nuestra ciudad nunca desmayó en la organización de toda clase de eventos: cine, poesía, teatro, música…
Se nos ha muerto un amigo (a algunos se nos ha muerto el amigo más generoso que hemos tenido y tendremos). Nos quedan sus fotos, el recuerdo de su risa, de su bondad, de su humildad, de su coraje en la lucha, de su aguante en el trago, de su memoria para las canciones. Le gustaba la vida, le gustaban las mujeres, le gustaba viajar, le gustaba conversar y le gustaba registrarlo siempre todo desde un rincón discreto, desde un objetivo incansable.
Se nos ha muerto Zorba el Griego y no tenemos a quien agarrarnos en el sirtaki de la tristeza.

viernes, noviembre 28, 2014

Caxigalíne(a)s

 
  • A qué justificarse: atajemos camino a través de la enmienda.
  • Un buen fotógrafo criba con su objetivo la íntima memoria del mundo observado. No trata de duplicarlo, sino de resumirlo.
  • Demasiados años ya como para seguir dócilmente el protocolo; me basta con la compostura: una forma de distancia desde la que, al menos, se tolera la convivencia.
  • Era un poeta social: brillaba en los cócteles.
  • Si bien es necesaria la vanidad para un artista, nunca al punto de que por satisfacerla se vuelva indigna su obra.

jueves, noviembre 13, 2014

Sondas y sondeos


Un poco como el módulo Philae, que ha aterrizado, para nuestro asombro, en la superficie de un cometa, Andrés Trapiello, comprometido en los últimos tiempos activamente con la Constitución, aterriza, para su pasmo y a la vez para ejercicio, como siempre, admirable de su pluma, en una plaza pública con un manifiesto en la mano. Philae y Trapiello comparten vacíos. El primero el existencial vacío del espacio y el segundo el más doloroso vacío del abandono. Pero ante la proclama cacereña, uno llega a la misma conclusión que un afortunadamente restablecido Reverte expresa en su columna de hoy: “Para que haya un mártir se necesita un verdugo”. Por lo que no creo descabellado plantear entonces un par de preguntas ingenuas:

a)  ¿Las soluciones del manifiesto leído por Trapiello no hubiesen sido “miel sobre hojuelas” para los referumdistas, toda vez que una intervención sin miramientos del Estado los hubiese apiñado, e incluso engrosado, m(M)ás?

b)  Si la respuesta a la pregunta anterior —siguiendo el modelo de cuestionario doble planteado por las papeletas de la Consulta— es claramente afirmativa, ¿no es menos cierto que si nos echamos al pecho el escudo constitucional se nos quedan, como a los troyanos, las vergüenzas al descubierto?

Son —mea culpa— preguntas de quien no disponiendo de un bagaje de certidumbres, como parece el caso de todos quienes opinan sobre al asunto, encuentra rastros de sensatez sobre todo en las incertidumbres.


Ilustraciones (leíbles al cliquear sobre los títulos de ambos artículos):



"El manifiesto que iba a leer era breve y claro, sin énfasis, sin retórica. Creo sinceramente que ningún demócrata hubiera dejado de suscribirlo. Lo había redactado un hombre, Fernando Savater, a quien debe tanto en su lucha decidida contra el terror, los liberticidas y toda forma de matonismo un Estado de Derecho que puede permitirse el lujo de tirarlo también a un cesto de mimbre, por viejuno."

Andrés Trapiello


"Abro el periódico y sigo viendo a Artur Mas copando los titulares con un discurso tan subnormal como el de septiembre. (¿Por qué los catalanes están condenados a tener de cuando en cuando un presidente mesiánico?). Mas saca pecho y pide que le sacrifiquen como hizo Companys hace 80 años. Pero le falla que nadie tiene ganas de detenerle. Para que haya un mártir se necesita un verdugo."

Jorge M. Reverte

martes, noviembre 11, 2014

lunes, noviembre 10, 2014

Ser leído, sin más


"La actividad del escritor busca que se le preste atención, no el halago (algunos habrá que necesiten el halago, pero no es así para otros). Para algunos escritores, entre los que me cuento, el increíble número de publicaciones literarias actuales, así como la diversidad de ofertas de ocio que tenemos incluso sin salir de la propia casa, hacen que consideremos un privilegio el hecho de ser leídos, en el sentido literal, puesto que el lector privilegia nuestro libro al leerlo, prefiriéndolo y jerarquizándolo frente a miles de posibilidades a su alcance, literarias y no literarias. Ese hecho de ser leído, que a la vista de la caída imparable de las ventas de libros ha pasado de ser algo habitual a ser algo cuasi milagroso, es suficiente agradecimiento en sí mismo. (...) En mi caso, el fin de la literatura, mi vocación, es ser leído. Cuando alguien me dice "estoy leyendo tu libro", sea comprado o sea sacado de una biblioteca pública, me doy por infinitamente agradecido. (...) Ser leído, sin más. Ahí, entiendo, está el pago justo y más que suficiente para compensar un trabajo solitario de años."
Vicente Luis Mora

viernes, noviembre 07, 2014

Kobane

Niña kurda herida en los bombardeos de Kobane (erkan.wordpress)

Los que miran a la muerte de cara

"Estos días en que Kobane está de actualidad, sencillamente porque la están destruyendo (...). Si la modesta Kobane cae, y es devuelta al anonimato de los espacios aniquilados, se confirmará el triunfo de la hipocresía y tendremos un nuevo motivo para la vergüenza."

Rafael Argullol

martes, noviembre 04, 2014

Los bárbaros

Aquellos bárbaros de Cavafis, aguardados en la esperanza de que el mundo tomaría quizás con ellos otro rumbo, pero que finalmente no sólo no atravesaron las fronteras, sino que incluso nunca llegaron a existir, tienen hoy la apariencia de una afirmación plural, de un podemos convencido que golpea en las aldabas de nuestras puertas. En los límites del país, los sacerdotes están levantando alambradas con sus sermones, con sus advertencias rematadas por cuchillas que tienen por objeto no tanto impedir la invasión de los que llegan como disuadir a los que desde dentro están dispuestos a echarles una mano cuando intenten el asalto final. Los bárbaros resultan amenazantes porque ciertos viajeros cuentan que sus costumbres son primitivas; su lengua, rudimentaria; su justicia, cruel; y sus generales, sangrientos. Son gente, dicen, habituada a la intemperie y, por tanto, soberbiamente fuerte. Sin miedo y con mirada decidida. Que reniegan del refinamiento, recelan de las leyes y no adoran a dios alguno, sino que temen tan sólo el poder caprichoso de la naturaleza. Todo eso cuentan de ellos quienes viajaron como cronistas en las filas de los ejércitos que aseguran nuestras fronteras. Todo eso y que ahora los bárbaros están cerca. Desde el interior hay quien ve en este mundo en paz demasiadas grietas de miseria; la rutina del expolio a manos de los senadores; el poder terrible del oro acumulado; el reparto injusto de las cosechas; la desesperanza de los muchachos y la mentira interesada de todas las noticias que se propagan. Por eso se cuenta que en las tabernas, las escuelas, los mercados y hasta en los vomitorios de los estadios, los bárbaros despiertan una desconcertante simpatía. La esperanza de que en el filo de sus espadas se refleje cuando lleguen el miedo de quien gobierna con torpeza o de quien esquilma sin remordimiento, la esperanza de asistir a esa humillación aun a riesgo del ciego impulso con que suele manejarse toda arma y de la extraña resignación con que parece aceptarse la incertidumbre de un gobierno desconocido. Pero tarde o temprano tenían que llegar los bárbaros. Hace tiempo que los césares trasladaron sus palacios muy lejos de las ciudades. Hace tiempo, también, que las ciudades se convirtieron en un redil de apatía.



Esperando a los bárbaros, de Konstantino Kavafis

¿Qué esperamos agrupados en el foro?
Hoy llegan los bárbaros.
¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?
Porque hoy llegan los bárbaros.
¿Qué leyes votarán los senadores?
Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.
¿Por qué nuestro emperador dejó su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado
en su alto trono, coronado y solemne?
Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir
a su jefe. Al que hará entrega
de un largo pergamino. En él
escritas hay muchas dignidades y títulos.
¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?
¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de su poder?
Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.
¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?
Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.
¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?
Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.
¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueran una solución después de todo.


miércoles, octubre 29, 2014

Domiciliación bancaria (nocturna)

   Foto: C. Garrido

Cuando paso a las ocho de la mañana por la calle Corrida camino del trabajo, los empleados de una sucursal bancaria esperan para incorporarse a sus despachos a que los mendigos que duermen en el cajero automático cubierto de la entrada desalojen el improvisado techo bajo el que se refugian cada noche.


jueves, octubre 23, 2014

Todo por la patria


Alta Traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, mostruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

José Emilio Pacheco





“El lema ¡Todo por la Patria!  no es solo patrimonio de la Guardia Civil de antaño.”


Francesc Carreras



“La gracia se acaba cuando Évole le pregunta que por qué se está puteando a Javier Cercas a raiz de haber publicado un inteligente artículo en EL PAÍS en contra del independentismo. El líder, sin que se la caigan los anillos, replica que "me extraña mucho" y "no lo sabía" (…).”

Ángel S. Harguindey

lunes, octubre 20, 2014

Los polos del mundo


Alguna vez me he referido a ellos como "los días inesperados". Jornadas alegres en medio de la rutina, soleadas cuando el gris acucia, de fruto sin estar en tiempo de cosecha. El sábado fue uno de esos "días inesperados". Luminoso hasta el delirio a pesar de que el otoño lleve ya semanas entre nosotros; y libre de ocupaciones aun cuando lo había previsto dedicado a un pequeño montón de quehaceres. Tomamos la carretera del oriente. Ya en el destino, dejamos el coche no lejos de la iglesia. Encontramos descarnados los campos de maíz. Las lluvias recientes habían redimido hasta los verdes más agostados. Los caminos de tierra supuraban agua turbia y una pátina de barro. La playa estaba casi a solas. La arena aún guardaba el frío de la noche, se notaba apelmazada bajo los pies descalzos. La mar llegaba sin prisa y golpeaba con nudillos cautos al oído y en el corazón de los bañistas madrugadores. El sol tardó en despabilarse, pero una vez que afirmó el pie sobre esta parte del mundo, lució sonriente y en forma. Nadie diría al mediodía que estábamos en otoño. Nadie diría incluso que éramos mortales en ese instante de paz en que la arena se relajó como un animal confiado, en que las olas nos lamían las heridas y el cielo era una bóveda de cristal tan alta que no daba miedo dilatar el pecho a bocanadas insaciables de aire. Cuando nos íbamos con ese dolor de despedida que llevan por penitencia los días felices, todavía corrían dos niñas sobre el reflejo atrincherado del último sol en la marea. Encuadradas en el recuerdo, parecían los polos suspensos del planeta, cada una en un extremo del arenal y tan ingrávidas así fijadas en la órbita de la tarde como la mirada ensimismada de un fotógrafo.

miércoles, octubre 15, 2014

Vista cansada










Vista cansada

Tampoco estas lentes
que hoy me pongo por vez primera
serán, posiblemente, para siempre:
dentro de tres o cuatro años,
se me nublará de nuevo
toda letra pequeña
y cualquier distancia lejana.
Mis ojos para entonces
se habrán cerrado un poco más,
dejándole a la vida
un menguante
resquicio de luz.

JCD

martes, octubre 14, 2014

De nobeles e innobles



Patrick Modiano: La memoria y la niebla

"Esa escritura insinúa más de lo que muestra y es mucho más profunda de lo que parece a primera vista."

Daniel Gascón



"Su ejercicio sonámbulo de la memoria que al principio me pareció admirable y atractivo, acabó resultándome maniera (…).”

Miguel Sánchez-Ostiz


“(…) uno no escribe para quedar, sino para soportar el tiempo.”

Julio Llamazares



“Decir que lo que tenemos encima es una “casta” no es una simplificación injusta de políticos populistas. Es un eufemismo de gente educada.”

Enrique del Teso Martín

jueves, octubre 09, 2014

Ruinas al fondo



“(…) es necesario asumir que se ha tocado fondo, que la degradación moral de la actividad pública y el descrédito de las instituciones deben terminar o acabarán por destruirnos.”

Francisco Carantoña Álvarez


“(…) tener información no equivale automáticamente a conocimientos, conocimientos no significan conocimiento, este no implica saber y el saber no es sinónimo de sabiduría. Ni de ética.”
Xavier Vidal-Foch